martes, 31 de agosto de 2010

Y un cambio bien “drástico” en tu vida no vendría mal o ¿sí?

Hace varios días había pensando lo aburrida que se había convertido mi vida. No soy una chama de haber probado muchas cosas; pero de entre las que ya probé, ninguna llamaba lo suficientemente mi atención como para mantenerme distraída por un rato.

Pensé en hacer algo en lo cual nunca estuviese de acuerdo en hacer; mis pensamientos y mente han cambiado a lo largo de estos años y a través de los mismos. Nunca en mi vida hubiese aceptado hacer cosas que hoy en día hago y es natural, todos somos victimas de la evolución y el cambio; y los aceptamos en nuestras vidas. Por eso pensé hacer algo que fuera distinto (distinto entre las personas que me rodean) y radical a la vez…y es que para las personas que me conocen, entenderían el por qué le otorgo a esta idea el significado de cambio “drástico”. Y es que un piercing o un tatuaje no vendría mal en una persona tan “recatada” como yo o ¿sí?.

Es una idea que, como repito, llegó a mi mente hace varios días y no he buscado la excusa perfecta para ejecutarla; pero ¿se necesita realmente una?. La aprobación la tengo por nadie, pero eso es lo mejor del cuento. Se siente tan bien cuando alguien no aprueba lo que estás motivado a hacer, la rebeldía nunca está de más en gente como la de nuestra edad.


Quizás para algunos no sea un cambio “drástico” realizarse un piercing o un tatuaje, pero en mi vida es un paso a algo distinto a lo que continuamente vengo haciendo. Pensé en el tatuaje primero, pero concluí que sólo me haría uno cuando tuviera un significado realmente importante y no como cualquier cosa: como cualquier persona que se tatúa una estrellita o una mariposa (respetando a las personas que ya lo tienen); pero esos dos ejemplos están demasiados trillados. Así que decidí la opción de piercing. Pensé en todas las perforaciones que podría realizar en mi cuerpo y como se verían y dije: debería de hacerme uno que no deje marca visible, para mí es súper importante la imagen y quizás en unos años me pueda arrepentir de lo que hice (quién sabe, todos somos victimas de la sociedad). Por lo que pensé hacérmelo en la lengua, pero no el común que vemos en todos los rockeritos y/o punketos, sino uno diferente.


Un día, yendo a rumbear, me topé con una chama en el baño de damas, súper simpática y muy habladora (realmente estaba prendida) que empezó a comentarnos el calor que tenía en aquél momento y de la nada nos empezó a mostrar, a mi amiga y a mí, los piercings que se había hecho. Comenzó por las orejas, mostrándonos como dos o tres en cada una y cuando de repente dijo: Y éste, es el más sexy de todos; sobre todo cuando se lo sacas a los hombres y deslizas tu lengua por tu boca. Y allí estaba, ¡el piercing que yo quería! en la punta de su lengua...http://www.google.co.ve/imgres?imgurl=http://static.andaluciaimagen.com/_pt107153.jpg&imgrefurl=http://www.photaki.es/foto-lengua-con-piercing_107153.htm&usg=__tCNfvdkhS1Cg6aBlP9DM8A3XLIk=&h=435&w=626&sz=71&hl=es&start=17&zoom=1&itbs=1&tbnid=QknrMTP1AeaaaM:&tbnh=95&tbnw=136&prev=/images%3Fq%3Dpiercing%2Ben%2Bla%2Blengua%26hl%3Des%26sa%3DG%26gbv%3D2%26tbs%3Disch:1
Nunca hubiese imaginado que de esa manera iba a encontrar el cambio que quería en mí, pero lo mejor del cuento no está en cómo lo encontré sino en el origen de la función del mismo…

Y es que este pequeño metalito se las trae. Está diseñado específicamente para dar placer a los hombres en el sexo oral, la funcionalidad del mismo se resume en placer para el otro y para mi misma qué?...ah sí! Ya lo habría logrado con sólo habérmelo hecho...NO!. Supe de la historia del mismo porque le comenté a un amigo la idea de hacérmelo y mi vergüenza fue tan extrema cuando me contó esto, que ni sabía cómo explicarle que esa no era la razón principal por la que me lo iba a hacer.

Aún así, todavía no me he hecho el piercing. Y una duda queda al aire en mi mente...¿realmente funciona?

Andre

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